Saludos lectores! Mi nombre es Yasmín, y quiero contarles sobre este sentimiento que me agobia. Esa sensación de que la gente que me rodea deposita en mi más de lo que yo puedo dar. Y eso me inquieta, porque me gustaría ser una super mina que haga su laburo, que le facilite el laburo a los demas, que vuelva a mi casa y que mientras que limpio la casa, hago la comida y llamo a mi vieja, porque sino se enoja porque dice que desaparezco, y ademas tendría que lavar la ropa y planchar porque sino tendría que ir en bolas a trabajar y la puta madre que los pario a todos. No puedo con todo! a ver si entienden! soy una persona como ustedes, que quiero disfrutar de la vida, y no que me pase por encima sin haber hecho otra cosa mas que atenderlos!
Basta, me cansé. Esta es mi rebelión. Este es el momento en donde estoy al límite de la locura. Me estoy dando cuenta que a veces tengo pensamientos asesinos para con la gente que viaja conmigo en el subte, para con mis compaleros de trabajo, hasta para con la vieja que está sentada en el banquito de la plaza.
En momentos como este debe ser que el asesino comete un crimen. Como el momento en el que Susana le tiro el cenicero a Huber. Ese instante, en el cual tener muy a flor de piel esa sensación de que tu cuerpo tiene vida propia, y que por mas que tu mente le diga que NO el cuerpo va a actuar.
Es ahí mismo, donde sé que mis actos tienen una consecuencia y que tendría que hacerme cargo de lo que hiciera. Sé que esa trompada que pensaba pegarle al tipo que se quedó dormido sentado en el 166 que va a Ramos, la cual haría que su cabeza pegara contra el vidrio y que su cerebro estallara en una lluvia de color llevaría a una situación en la cual tendría que dar alguna explicación de por qué hice lo que hice, y se que no la tendría. Sé que iría al manicomio seguramente.
Quizas allí estaría mas tranquila, sin que nadie me agobie o me exija continuamente. No tendría que preocuparme sobre la vestimenta, o el peinado o el maquillaje... no tendría horarios, me servirían la comida y me lavarían la ropa...
No... sigo eligiendo ser una buena ciudadana, una buena persona, una buena mujer y empleada. Me la sigo bancando...
Espero una recompensa muy grande en la vida en resarcimiento por toda esta mierda.
Y espero que este blog le sirva a la gente que, como yo, se siente de esta manera. Que sepan que no están solos, que es algo que a todos nos pasa y que se sientan acompañados. Y que me sirva a mi para descargar toda esta violencia y evitar terminar en cana.
Que lo disfruten.
viernes, 14 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
La sensación de querer ahorcar al que se coló en la fila del colectivo y ahora vos viajas parado y él, NO.
La sensación de querer decirle -SOLTA LOS POSTRES !!! al que se te sentó al lado y ocupa UN asiento y MEDIO del tren/ subte/ bondi.
La sensación de decir BASTAAAA en el trabajo y querer AMETRALLAR A TODOS y cagarte de la RISA (BUE, esa es un poco extremista.)
Hay muchas situaciones que vivimos y nos llevan al límite. Pero, es en ese instante donde nos diferenciamos de los animales. Donde razonamos y actuamos por orden de nuestra mente y no seguimos los INSTINTOS asesinos.
Aclaración: INSTINTOS es un pequeño intento de libro que estoy escrbiendo.
Otra: Me reí mucho leyendo tu presentación. muy buena
Yasmin, no sos la unica que piensa y siente esto... estoy con vos. cualquier cosa, nos complotamos y hacemos ataques comando!
Publicar un comentario